Nommo
Poeta veterano en el portal
Ven, hagamos el Amor, para vaciarnos.
Tenemos tanto hervor que darnos...
Llegando hasta el punto de ebullición, en el Manná egipcio,
que es elixir de la eterna Juventud.
Oro, rodio e iridio monoatómicos, para el fortalecimiento del código genético del núcleo de las células.
¿ No me crees, libélula ?
Soy tu escarabajo pelotero, y recorro el mundo entero, haciendo rodar una bola de estiércol puro.
Conozco todos los terrenos de esta comarca. Sé cuántos sentimientos, el Momento abarca.
Calculo los sucesos del mañana, en mi Olimpo de los dioses.
Te he fotografiado más de una vez, pues eres modelo y te indico las poses.
Tus posturas se alinean con la gracia.
Eres grácil y sofisticada, como la Democracia.
Te mueves de urna en urna, y de voto en voto.
Tu Gobierno estable es tan lindo que le sacaré otra foto.
Quítate la túnica, que voy a darte un masaje. Para mí, libélula, tú eres todo el paisaje.
Si me llevas volando hasta el helecho, te tocaré los pechos.
Mas no me sueltes, en el aire, que me caigo y me pierdes...
Pertenezco a una camada de cachorros, que se hicieron adultos.
A veces, temo ser aplastado, por un búfalo, que crea que soy un bulto.
Tenemos tanto hervor que darnos...
Llegando hasta el punto de ebullición, en el Manná egipcio,
que es elixir de la eterna Juventud.
Oro, rodio e iridio monoatómicos, para el fortalecimiento del código genético del núcleo de las células.
¿ No me crees, libélula ?
Soy tu escarabajo pelotero, y recorro el mundo entero, haciendo rodar una bola de estiércol puro.
Conozco todos los terrenos de esta comarca. Sé cuántos sentimientos, el Momento abarca.
Calculo los sucesos del mañana, en mi Olimpo de los dioses.
Te he fotografiado más de una vez, pues eres modelo y te indico las poses.
Tus posturas se alinean con la gracia.
Eres grácil y sofisticada, como la Democracia.
Te mueves de urna en urna, y de voto en voto.
Tu Gobierno estable es tan lindo que le sacaré otra foto.
Quítate la túnica, que voy a darte un masaje. Para mí, libélula, tú eres todo el paisaje.
Si me llevas volando hasta el helecho, te tocaré los pechos.
Mas no me sueltes, en el aire, que me caigo y me pierdes...
Pertenezco a una camada de cachorros, que se hicieron adultos.
A veces, temo ser aplastado, por un búfalo, que crea que soy un bulto.
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