::
::En esta cálida tarde
las rosas perfumadas
de un paraiso encantado
es un ensueño de verano.
Jazmines y glicinas
crean glorietas de recuerdos
en un puente de ilusiones.
En el ocaso de la tarde
aromas y suspiros
son refugio de una añoranza
de un sueño efimero
que turba el inconsciente.
Una brisa fugaz
abraza el paisaje
de una melodía apacible
y una paz solemne
libera la bruma
que inquieta la belleza
de la naturaleza màgica.
LUANA MIRANDA
::En esta cálida tardelas rosas perfumadas
de un paraiso encantado
es un ensueño de verano.
Jazmines y glicinas
crean glorietas de recuerdos
en un puente de ilusiones.
En el ocaso de la tarde
aromas y suspiros
son refugio de una añoranza
de un sueño efimero
que turba el inconsciente.
Una brisa fugaz
abraza el paisaje
de una melodía apacible
y una paz solemne
libera la bruma
que inquieta la belleza
de la naturaleza màgica.
LUANA MIRANDA
Última edición: