Sira
Poeta fiel al portal
Fantasmagoría
Esta noche acudiste a mi lado, mientras yo dormía,
como un pálido y sigiloso espectro del pasado.
No te esperaba - mal que me pese, es cierto -
pero cuán estupefacta me dejó tu clandestina visita
cuando no pude menos que darme cuenta
de que yo, entre mis brazos, de buen grado te recibía.
Contra mi cuerpo te apretaba y mis manos te solazaban
mientras mi boca compungida, prendida en un lamento,
se abría y te aceptaba aun cuando nunca debió hacerlo.
Cómo me has destruido por completo, vida mía.
Cuán acerba e inexpugnable se me antoja todavía
tu felonía, por no hablar de tu desprecio.
Esta noche acudiste a mi lado, mientras yo dormía,
como un pálido y sigiloso espectro del pasado.
No te esperaba - mal que me pese, es cierto -
pero cuán estupefacta me dejó tu clandestina visita
cuando no pude menos que darme cuenta
de que yo, entre mis brazos, de buen grado te recibía.
Contra mi cuerpo te apretaba y mis manos te solazaban
mientras mi boca compungida, prendida en un lamento,
se abría y te aceptaba aun cuando nunca debió hacerlo.
Cómo me has destruido por completo, vida mía.
Cuán acerba e inexpugnable se me antoja todavía
tu felonía, por no hablar de tu desprecio.
Última edición: