Fantasmas de Caminos

Angel Virgilio

Poeta que considera el portal su segunda casa
Fantasma de Caminos

A los pies de la ausencia,
fantasma que no quiero ver.
Aullidos de melancolía tétrica
sangro
̕ el granado del patio
tras tu lóbrega partida.

¡Lloro
̕ desvalida la vecindad,
con estertores, como lloran los pobres,
con estruendos de sinceridad desnuda;
lloro
̕ también la madrugada, cauce para ríos.

Un silencio despobló la arboleda,
se soplaba el tinto en la taza,
acompasado salterio de beata,
y mi inocencia,
correteo de incomprensión
¡Terquedad que juzga el cielo!

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive en tu impotencia corpórea,
recuerda el amasado barro de existencia.

La muerte se trago
̉ los parpados,
virus alucinante;
desnudez de vertebras,
momificada hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
letanía de encarnarme,
re-encarnarme
como dolor
a la matriz desolada del tiempo.
 
Última edición:
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

Por mas que roguemos no ver esos fantasmas, siempre vendran a nuestra puerta...porque la melancolia pasa trayendo muchos recuerdos.Muy lindainspiracion...Es un placer recorrer tus versos, mis estrellas y mis recuerdos.
 
Tengo la sensación de percibir una nostalgia instalada en un rinconcito del poeta...el camino (un tránsito que hacemos descalzos por los vericuetos de las emociones) nos suelen poblar de fantasmas y, alejarlos nos muestra lo vulnerables que nos tornamos con cada nueva alba que despunta.

Un fuerte abracito por estas metáforas genialmente elaboradas y muchas pero muchas estrellas para elevar el animo.!
 
Por mas que roguemos no ver esos fantasmas, siempre vendran a nuestra puerta...porque la melancolia pasa trayendo muchos recuerdos.Muy lindainspiracion...Es un placer recorrer tus versos, mis estrellas y mis recuerdos.
Mis saludos igual para ti querida poeta y gracias por estar siempre.
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.



No importa volver a ser niño
siempre nos queda el consuelo
de esos minutos de ausencia
que nos alejan del frío
en ciertas horas de "miserias".

Son unos versos nostálgicos pero bellos,muy bellos poeta.Un abrazo:::hug:::
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

Magistral poema donde desgranas tus temores versio a verso con la elgeanvia y el sabes hacer que te careacteriza.
Un placer leeerte
Joan
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

Uff, qué poemazo, esa estrofa final es soberbia, se queda haciendo eco en el alma.
Mis cinco luceros y para ti un abrazo enorme y un beso,:::hug:::
 
Despliega sus alas la melancolía
en vuelo de ayeres perdidos
esgrime el otoño los versos
asentados en los recuerdos.

Los miedos vienen pacientes
entre los pálidos instantes
que dejan al descubierto
fantasmas de tristes rostros
Fantasmas que no queremos ver.

Estos versos quizá se remonten a tiempos muy atrás que hoy se cuelan entre las melancolías de alguna situación particular, donde el alma se desgarra en girones...

Duele leer una pieza poética con tanta lluvia del alma, pero una magistral pieza poética con todo y su tristeza.

Saludos cordiales y espero que te encuentres bien, con el cariño de siempre.
 
Angel Virgilio,has creado un poema muy interesante,algo que nos pasa a muchos, que tememos hay veces miedo hasta de la propia vida y vemos fantasma donde en realidad no los hay,un exelente poema amigo,un abrazo,
 
Cada esquina, y cada espacio, cada ruido y cada silencio.
cada aroma,
nos traerà, aquellos recuerdos.
que para un niño
puede ser tan terrorifico, como la noche....
ellos estàn, nos toca aprender a vivir con ellos .

Y yo sentì, como viendote, lastimado...
espero que estès mejor.

besos y abrazos.:::hug:::





Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.


Amigo Angel... profunda melancolia y tristeza siento en este Poema... nuestros fantasmas son las alegrias y el dolor de la existencia... Amigo, cada vez que te leo... me dejas "para adentro"... meditando.... meditando tu alma de poeta. Un grana abrazo y mis deseos de que la inspiracion te acompañe siempre, siempre.... SIEMPRE.



ferdorta
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

Hermosísimos versos, Ángel. Te aplaudo con toda mi admiración.
Un abrazo desde el Mediterráneo.
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

¡brillantes versos amigo!... esos que nacen de esa luz propia en la magnifica galaxia de nuestra mente inspirada, melancolía, amor, dolor o el sentimiento que arrime de tu cabeza a la pluma... Un Enorme Abrazo... Ramiro
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

La melancolía y la tristeza en tus versos.
Pero siempre es agradable pasar a leerlos.
Besos.
Zulcas.
 
Versos que me han hecho recordar los fantasmas propios
cada paso encaminado puede tropezar con pasados, presentes o futuros fantasmales, cargados de alegrias, tristezas o melancolias
un placer visitar tu espacio
Kissitos y Abracitos
 
Excelente poema cargado de imágenes recurrentes, nostálgicas, mortales... y ese miedo... Angel, todo un tema has tocado y has creado un gran poema, con estos fantasmas y ese miedo a volver a la matriz del tiempo.
Un lujo leerte, compañero. Mil estrellas!
Perdoname querida Vivi no haber comentado tan hermoso comentario, siempre seras bienvenida a mis letras grande poeta.
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.

muy bien por tu poesía Amigo, siempre me sorprendes con encantadora originalidad... Un Gran Abrazo... Ramiro
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.


No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.


Amigo.
tal parece que el tiempo nos transforma poco a poco en fantasmas en esta existencia tan trivial. Quiero aprender el camino para volver a ser niño.
estrellas y un abrazo.
Ana.:::blush:::
 
La añoranzas de los pasos de ayer, los de hoy y los que están por gestarse, en versos ricos a mi sentir...Que lindo Angel pasearse hoy y encontrarse con tus magnificas letras....

Besos mi bello amigo y toditicas las estrellas a tu excelsitud...

Camelia
 
Fantasmas de Caminos

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.

¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.

La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.




Ángel esos fantasmas que nos llevan a volar por ayeres que parecían haber caído en la enorme boca del olvido a veces se nos presentan de súbito, sin previo aviso para transportarnos a ese pasado que queremos tapar. Es curioso yo he escrito mucho sobre volver al niño, a la infancia como periodo de pureza e inocencia, usted aquí parece no querer volver al pasado.
El poema expone unas imágenes formidables, esta plasmado de una manera que realmente se me hizo muy agradable a lectura, en fin es un poema excelente en mi opinión.
Un gran abrazo ¡!!!!!
 
______________________________________________

Hola Ángel ! : ), como estas amigo, espero que bien.

Son las 11 y cuarto acá en Mendoza, de la mañana jeje.

Bueno, no conocía este poema, poema que me parece hermoso por muchas cosas así que vamos por partes, por las partes del poema jo : )

El titulo me encanto, los fantasmas y los caminos andan muy bien más cuando la melancolía quiere hablar en un poema, cosa que tú haces de nuevo en los primeros versos, hablas del titulo, de su porque y de tu relación con esos fantasmas y el olvido... hermosos versos los primeros.

A los pies del camino,
fantasma que no quiero ver,
diseño de melancolía.
El granado de olvido murió
recostado a su memoria.


La palabra lóbrego es increíble y acá ya va tomando cuerpo este poema maravilloso, narrado en primera persona; estas el la ciudad con poca gente y vas viajando, ese viaje también es interno, es el más importante de los dos... nuevamente bellisimos los versos de esta parte, los signos de exclamación para la oración de la ciudad, excelente!.


¡Ciudad, lóbregos recuerdos,
pinta desvalido polvo de ayer!
Salpicado de escasos transeúntes
desnuda su ruta el calor meridiano.


Y a donde va ese viaje ?¿, bueno, se me ocurre a un Virgilio niño, increíble el poder de la poesía para realizar tales proezas... tu nivel poético, impecable, son testigos los siguientes versos... (Como duele esa ausencia, que importantes son nuestros seres amados, que bien le cantas a esa persona en los últimos tres versos).

El silencio pobló la arboleda,
la quietud calcada de tus pasos tristes.
Mi inocencia se torno incomprensión,
mi terquedad, absurda pregunta.

Sol que respira su nariz cardinal sobre la casa.
¡Vieja, tu fantasma se duele macerado en carne!
La agonía vive su inconsciencia,
recuerda el amasado barro de tu cuerpo.


Y el final del viaje, porque para mi este poema a sido un viaje a la vida intima de su autor, donde a primado su capacidad de sublimar tanto sentimiento en su virtud poética dándole a estos versos dolidos un alto valor literario e indudablemente por ello, la posibilidad de ser plenamente disfrutados por las personas que lo leen, pero no quiero terminar acá con la critica sino ver esos finales versos...


La muerte se trago los parpados,
virus alucinante
desnudez de vertebras
amarilla hoja de otoño.

No quiero ver fantasmas,
hay un miedo de volver a ser niño,
y… encarnarme,
re-encarnarme
como soplo
a la matriz del
tiempo.


Y estoy acá en su final increíble, el poeta ya sabe de su riesgo, sabe que la magia existe, puede pasar, se puede volver a ser niño, pero antes esta la razón verdadera, el miedo verdadero es el dolor por la perdida de los seres amados y luego, la posibilidad de quedar atrapado en otro tiempo o en el mismo tiempo sin ayer de los recuerdos.

Fantástico poema amigo, con un maravilloso lenguaje y un alto vuelo poético en la palabra como en la metáfora, maravilloso también su alcance metafísico, su profundidad, su capacidad de sugestión.

Alta estima para vos amigo y para tu poesía.

Un abrazo desde Mendoza.
 
Tengo la sensación de percibir una nostalgia instalada en un rinconcito del poeta...el camino (un tránsito que hacemos descalzos por los vericuetos de las emociones) nos suelen poblar de fantasmas y, alejarlos nos muestra lo vulnerables que nos tornamos con cada nueva alba que despunta.

Un fuerte abracito por estas metáforas genialmente elaboradas y muchas pero muchas estrellas para elevar el animo.!
Gracias de corazon mi gran amiga poeta, mi dulce Tuti.
 
No importa volver a ser niño
siempre nos queda el consuelo
de esos minutos de ausencia
que nos alejan del frío
en ciertas horas de "miserias".

Son unos versos nostálgicos pero bellos,muy bellos poeta.Un abrazo:::hug:::
Abrazos para ti tambien mi duendecillo dorado. Besos y abrazos.
 
Magistral poema donde desgranas tus temores versio a verso con la elgeanvia y el sabes hacer que te careacteriza.
Un placer leeerte
Joan
Hermano Joan siempre en deudas contigo pues casi no entro al portal por miles ocupaciones, pero me pondre al dia. Un abrazote enorme.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba