alex lilith
Poeta recién llegado
Encandiladores, sus ojos, que frotaban mi espíritu, vació e incontrolado; buscaba sus piernas violentas dentro de mi alma. Su belleza es sin precedentes y absuelta de la abolición permisiva del amor normal. Así es como esperaba el rebote, el salto a la descripción infinita, el salto al fondo de la tierra para descubrir que ella y solo ella es la creación de mis emociones; la dulzura de la marihuana y la amargura de la cerveza. Me hundo en la realidad de lo que no quiero enfrentar y cuando lo enfrento; le escupo en la cara, su cara, la más bella, las más oscura, la imagen de un cristal roto; la imagen de mis pensamientos, la soledad y la culpable poesía que me apuñala el corazón con un cuchillo oxidado, oxidando mis venas.
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