Nat Guttlein
さん
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Lo que piensas,
las historias que te inventas,
las anécdotas que tuvieron un premio óscar a mejor ideal amoroso,
las mariposas revoloteando en tu panza,
y que ahora mismo se opacan en blanco y negro.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Las canciones que se llevo el viento,
los dibujos que reposan bajo el encendedor.
Si, ése mismo que te pregunta,
¿vas a fumar otro o vas prender fuego las cartas
que te pierdes mirando?.
Tiene un carácter de mierda el maldito.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Todas las veces que mamá decía entre risas,
"ahí vas directamente a que te rompan
eso que llevas por corazón en el pecho",
y yo reía por lo bajo y aceleraba el paso a toda marcha,
aún sabiendo que contra tu sonrisa seguramente,
el árido cemento iba a ser mi compañero de habitación.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Aún cuando me pongo en plan de tía fría,
y le tiro dardos a tu nombre escrito en el espejo.
Pero verás,
mientras te la pasas viviendo los días como siempre,
yo sigo aún vencida y llenándome de moho.
Porque como dice al inicio,
todo tiene expiración.
una fecha de caducidad.
Lo que piensas,
las historias que te inventas,
las anécdotas que tuvieron un premio óscar a mejor ideal amoroso,
las mariposas revoloteando en tu panza,
y que ahora mismo se opacan en blanco y negro.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Las canciones que se llevo el viento,
los dibujos que reposan bajo el encendedor.
Si, ése mismo que te pregunta,
¿vas a fumar otro o vas prender fuego las cartas
que te pierdes mirando?.
Tiene un carácter de mierda el maldito.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Todas las veces que mamá decía entre risas,
"ahí vas directamente a que te rompan
eso que llevas por corazón en el pecho",
y yo reía por lo bajo y aceleraba el paso a toda marcha,
aún sabiendo que contra tu sonrisa seguramente,
el árido cemento iba a ser mi compañero de habitación.
Todo tiene exactamente,
una fecha de caducidad.
Aún cuando me pongo en plan de tía fría,
y le tiro dardos a tu nombre escrito en el espejo.
Pero verás,
mientras te la pasas viviendo los días como siempre,
yo sigo aún vencida y llenándome de moho.
Porque como dice al inicio,
todo tiene expiración.