Gerardo Lugo
Cuervo gris
Hoy cumplo un año en mi infierno… y aún sigo vivo.
Mi primer año sobreviviendo
y no lo estoy celebrando
pues hace ya un año que estoy muriendo,
mi enfermedad, mi cruz, mi maldición
mi diabetes… ¡Maldita perra cómo puedo llamarla mía!
sólo es un cáncer que no puedo erradicar.
Hace un año que soy un náufrago
a la deriva en las corrientes de la vida
sin esperanzas de avistar tierra,
mi nave es la melancolía
mi motor es la tristeza,
mis únicos acompañantes son la soledad
y una horda de demonios que en mi cabeza se alojan,
no es una buena tripulación
y menos en un mar tormentoso como lo es mi mente
en que los días son grises y las noches… son sólo sombras.
Debería estar agradecido con Dios y la vida por permitirme vivir,
pero a veces los maldigo por permitirme vivir… así.
La vida no es justa, nunca lo ha sido ni lo será
quizá nunca entienda la razón de mi existir,
me conformaría un día con tener un motivo, una razón
un porqué… y tal vez ese día
por fin comenzar a vivir.
Mi primer año sobreviviendo
y no lo estoy celebrando
pues hace ya un año que estoy muriendo,
mi enfermedad, mi cruz, mi maldición
mi diabetes… ¡Maldita perra cómo puedo llamarla mía!
sólo es un cáncer que no puedo erradicar.
Hace un año que soy un náufrago
a la deriva en las corrientes de la vida
sin esperanzas de avistar tierra,
mi nave es la melancolía
mi motor es la tristeza,
mis únicos acompañantes son la soledad
y una horda de demonios que en mi cabeza se alojan,
no es una buena tripulación
y menos en un mar tormentoso como lo es mi mente
en que los días son grises y las noches… son sólo sombras.
Debería estar agradecido con Dios y la vida por permitirme vivir,
pero a veces los maldigo por permitirme vivir… así.
La vida no es justa, nunca lo ha sido ni lo será
quizá nunca entienda la razón de mi existir,
me conformaría un día con tener un motivo, una razón
un porqué… y tal vez ese día
por fin comenzar a vivir.