Asklepios
Incinerando envidias
Los mejores acontecimientos de toda vida suelen surgir de lo inesperado, y yo... ni si quiera te imaginé, y menos aún, a estas alturas de nuestra vidas. Además, -es impresión mía-, la evolución tan suave y tierna de los hechos desde el principio, lo tuve por excelente augurio. Una mutua, -siempre lo he creído así-, e inexplicable atracción se fue gestando de tal manera, que incluso pudimos experimentar repentinas corrientes cuando nos tocábamos, y ello provocaba mirarnos con un incierto y compartido asombro rebosante de satisfacción, a pesar de nuestros particulares momentos vitales.
Confieso así mi felicidad por haberte conocido, por compartirnos y mi querencia por no perderte.
Te desea muy feliz cumpleaños...
Confieso así mi felicidad por haberte conocido, por compartirnos y mi querencia por no perderte.
Te desea muy feliz cumpleaños...