Darla Básne
Poeta recién llegado
Feliz Cumpleaños
Amor
20/11/2010
Enciende a tu boca,
En la ironía del espacio
Que habita en tu cuerpo.
Estremecen las llamas oscuras,
Iluminadas con la leve
Caricia de los bombillos amarillos.
Diluvio de rituales,
Orillas de manantiales improvisan
Las mentiras de nuestra afortunada dicha.
Camina gente por nuestro pasar
Indicando que han visto a dos amantes
Ocultarse en la sombra de un remís fugaz.
Es que tu y yo,
No tenemos otro lugar,
De habitación en habitación
Invocamos esa paz celestial
Es el único momento donde podemos estar.
Es la ofrenda de lo sublime,
La sonrisa incierta del presagio dormido
De tus ojos benditos.
Intenta eludir las palabras que se maldicen
Entre el firmamento lejos de las
Esperanzas de los elfos.
Dame vuelo y encontremos entre lo bello
Las cenizas que hemos impartido
En la partitura débil de los sentidos.
Y se ocultaba tu perfume entre mis piernas,
Rebosando de energía mi torso blanco y
Mi vientre enamorado.
Y bailamos en la luna,
Visitamos a los ocasos eclipsados,
Nos robamos el licor de los sonidos,
No nos importó llorar por la muerte
De las olas en los ojalillos de mi vestido.
Vamos,
Que la tarde está que revela los secretos de
Tan adorada faena.
Vamos,
Que tu hija te espera,
Con los brazos llenos de recuerdos pasados.
Vamos,
Que mi madre me espera,
Acostada en las fauces de su cama nueva.
Vamos,
Que el tiempo nos ha pasado factura,
Reclamando, yo, la firma de la locura.
20/11/2010
Enciende a tu boca,
En la ironía del espacio
Que habita en tu cuerpo.
Estremecen las llamas oscuras,
Iluminadas con la leve
Caricia de los bombillos amarillos.
Diluvio de rituales,
Orillas de manantiales improvisan
Las mentiras de nuestra afortunada dicha.
Camina gente por nuestro pasar
Indicando que han visto a dos amantes
Ocultarse en la sombra de un remís fugaz.
Es que tu y yo,
No tenemos otro lugar,
De habitación en habitación
Invocamos esa paz celestial
Es el único momento donde podemos estar.
Es la ofrenda de lo sublime,
La sonrisa incierta del presagio dormido
De tus ojos benditos.
Intenta eludir las palabras que se maldicen
Entre el firmamento lejos de las
Esperanzas de los elfos.
Dame vuelo y encontremos entre lo bello
Las cenizas que hemos impartido
En la partitura débil de los sentidos.
Y se ocultaba tu perfume entre mis piernas,
Rebosando de energía mi torso blanco y
Mi vientre enamorado.
Y bailamos en la luna,
Visitamos a los ocasos eclipsados,
Nos robamos el licor de los sonidos,
No nos importó llorar por la muerte
De las olas en los ojalillos de mi vestido.
Vamos,
Que la tarde está que revela los secretos de
Tan adorada faena.
Vamos,
Que tu hija te espera,
Con los brazos llenos de recuerdos pasados.
Vamos,
Que mi madre me espera,
Acostada en las fauces de su cama nueva.
Vamos,
Que el tiempo nos ha pasado factura,
Reclamando, yo, la firma de la locura.