Juno
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tus alas de fuego me inspiran...
Te calcinas, te abrasas en la nada
o en el todo, de esta soledad
que tatúa tus entrañas.
Alzas el vuelo en la noche.
Atraviesas mis muros y te acomodas
sin pedir permiso, insolente,
en la sombra de mi almohada.
Te abrazo y tus ascuas
prenden la sangre combustible
que hago tinta en estos versos.
Resurges y mueres.
Ni más sabia, ni más experta...
Las cicatrices te recuerdan
las guerras ya perdidas
a las que te viste abocada
sin voluntad de ganarlas.
Ni vencedores, ni vencidos...
Mejor dejarlo en tablas.
Del todo a la nada
donde el ave fénix;
renace al despuntar del alba.
Te calcinas, te abrasas en la nada
o en el todo, de esta soledad
que tatúa tus entrañas.
Alzas el vuelo en la noche.
Atraviesas mis muros y te acomodas
sin pedir permiso, insolente,
en la sombra de mi almohada.
Te abrazo y tus ascuas
prenden la sangre combustible
que hago tinta en estos versos.
Resurges y mueres.
Ni más sabia, ni más experta...
Las cicatrices te recuerdan
las guerras ya perdidas
a las que te viste abocada
sin voluntad de ganarlas.
Ni vencedores, ni vencidos...
Mejor dejarlo en tablas.
Del todo a la nada
donde el ave fénix;
renace al despuntar del alba.