Lucyfero
Poeta recién llegado
Feria cautiva
Mayo 2008
Cautivada a lluvia predicha,
Daba comienzo nuestra feria,
Y no apenas llovizna seria,
Hacía del cielo una dicha.
Tras duros días de miseria,
Vagando refugio desierto,
Alcanzó volar con histeria,
Elevándose al cielo abierto.
Es esa pasión quien planea,
Amor que eleva de encubierto,
Nuestro cuerpo tras la odisea,
Quedó al sexo redescubierto.
Son farolillos y guirnaldas,
De alturas horizonte cierto,
Que relucen como esmeraldas,
Un día soñando despierto.
De feria, codicia la fiesta,
De pasto la tierra y albero,
¡Camino allende prisa presta!
Para serte bendito injerto.
Es festiva, del todo enhiesta,
De abriles eterna nombrada,
Nada de abril, en mayo puesta,
Crea mayo feria encebada.
Apresa del chusco, alegrada,
Asueto de añadas que exhiba,
Fiesta todita, es ella honrada,
A villa entera deja viva.
Angustia sin ti, feria es nada,
Fuera de Irene, brisa esquiva,
Fiesta por nunca desenfada,
Pues sin ti sería prohíba.
Suerte, eres a mí desagrada,
Apena, recela y cautiva,
¡Gracias maldita! que te apiada,
Y me diste en feria a mi diva.
Hidalgo de amor, furia espada,
Clavada en mi pecho molido,
Bendita pasión, sublime hada,
Encuentra en feria su reincido.
Y fue tan grande, y de corrido,
Cansado, enervante, batido
No pasó un día sin cumplido,
Ferial entero recorrido.
Más vale por ti, todo entero,
El lapso en feria por cundido,
No vale cansar pasajero,
Si el tiempo vuela hacia el olvido.
Y por los días, con esmero,
Supuso el baile desternilla,
Abajo toldo y no exagero,
Es tan de aquí, como en Sevilla.
Y por las noches, me apodero,
De baile, fuego ardiendo extrema,
Compitiendo por quien más quema,
Y hace de feria fuego fiero.
Y brilla de más, mas lucero...
Hace del cielo esplendor tuyo,
Y luz duerme, a tu dormidero,
Sin ti tan sólo es un barullo.
Y tanto brilla, que se apaga,
Día domingo que concluyo,
No salgo de allí, ni con fraga,
¡No quiero acabar! Me destruyo.
Alcanza a su fin, mi cariño,
Y tan cansado que ni fluyo,
Tan llorica así como un niño,
Tan quejoso así que maúllo.
Final de fiesta de apabullo,
Ahora veo y estoy muerto,
Corazón, ¡Siempre seré tuyo!
¡Desierto! Tan sólo hay desierto.
Mayo 2008
Cautivada a lluvia predicha,
Daba comienzo nuestra feria,
Y no apenas llovizna seria,
Hacía del cielo una dicha.
Tras duros días de miseria,
Vagando refugio desierto,
Alcanzó volar con histeria,
Elevándose al cielo abierto.
Es esa pasión quien planea,
Amor que eleva de encubierto,
Nuestro cuerpo tras la odisea,
Quedó al sexo redescubierto.
Son farolillos y guirnaldas,
De alturas horizonte cierto,
Que relucen como esmeraldas,
Un día soñando despierto.
De feria, codicia la fiesta,
De pasto la tierra y albero,
¡Camino allende prisa presta!
Para serte bendito injerto.
Es festiva, del todo enhiesta,
De abriles eterna nombrada,
Nada de abril, en mayo puesta,
Crea mayo feria encebada.
Apresa del chusco, alegrada,
Asueto de añadas que exhiba,
Fiesta todita, es ella honrada,
A villa entera deja viva.
Angustia sin ti, feria es nada,
Fuera de Irene, brisa esquiva,
Fiesta por nunca desenfada,
Pues sin ti sería prohíba.
Suerte, eres a mí desagrada,
Apena, recela y cautiva,
¡Gracias maldita! que te apiada,
Y me diste en feria a mi diva.
Hidalgo de amor, furia espada,
Clavada en mi pecho molido,
Bendita pasión, sublime hada,
Encuentra en feria su reincido.
Y fue tan grande, y de corrido,
Cansado, enervante, batido
No pasó un día sin cumplido,
Ferial entero recorrido.
Más vale por ti, todo entero,
El lapso en feria por cundido,
No vale cansar pasajero,
Si el tiempo vuela hacia el olvido.
Y por los días, con esmero,
Supuso el baile desternilla,
Abajo toldo y no exagero,
Es tan de aquí, como en Sevilla.
Y por las noches, me apodero,
De baile, fuego ardiendo extrema,
Compitiendo por quien más quema,
Y hace de feria fuego fiero.
Y brilla de más, mas lucero...
Hace del cielo esplendor tuyo,
Y luz duerme, a tu dormidero,
Sin ti tan sólo es un barullo.
Y tanto brilla, que se apaga,
Día domingo que concluyo,
No salgo de allí, ni con fraga,
¡No quiero acabar! Me destruyo.
Alcanza a su fin, mi cariño,
Y tan cansado que ni fluyo,
Tan llorica así como un niño,
Tan quejoso así que maúllo.
Final de fiesta de apabullo,
Ahora veo y estoy muerto,
Corazón, ¡Siempre seré tuyo!
¡Desierto! Tan sólo hay desierto.