Feroz el lobo del camino,
se alimenta de los restos que se esfuman,
en un leve torbellino de locura,
no es mi mano la que escribe, ni mi pluma.
¿Sabrán los mares recorridos,
las olas que levantan sus tormentas?
¿Sabrán los pobres malheridos las guerras que lucharon
sin quererlo?
Cansado estoy afuera
del camino que bifurca,
que me lleva en un sentido,
sinsentido.
!Quién sabe ahora donde escribo estos versos!
Me he quedado sin la inspiración que me apasiona.
Porque son tus besos aquellos, de amapolas,
sabores de mi último comienzo.
Debo retirarme de la escena que me invita,
enfrentar la batalla y la derrota,
no volverás a mi, y tú lo sabes.
La pasión de un amor, fuera de hora.
se alimenta de los restos que se esfuman,
en un leve torbellino de locura,
no es mi mano la que escribe, ni mi pluma.
¿Sabrán los mares recorridos,
las olas que levantan sus tormentas?
¿Sabrán los pobres malheridos las guerras que lucharon
sin quererlo?
Cansado estoy afuera
del camino que bifurca,
que me lleva en un sentido,
sinsentido.
!Quién sabe ahora donde escribo estos versos!
Me he quedado sin la inspiración que me apasiona.
Porque son tus besos aquellos, de amapolas,
sabores de mi último comienzo.
Debo retirarme de la escena que me invita,
enfrentar la batalla y la derrota,
no volverás a mi, y tú lo sabes.
La pasión de un amor, fuera de hora.