Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Fertilidad
Despliego mis soles
sobre tus estrellas cautivas
y nacen galaxias de amores,
universo de luz expansiva.
Contigo y en parte
del todo soy dueño en la vida.
Si me pierdo soy la nota del traste,
si te encuentra mi eco armonía,
da el acorde en el crescendo
de tu bella asunción sinfonía.
Suena el órgano del mundo
como el cuerno que llama a la guerra,
y mis tambores hacen humo,
y mis timbales bayonetas,
se preparan a las ilusiones
hacer frente con el puño,
a las caras que veletas,
por los rostros casi nudos
del andar de marionetas
Con la orquesta todo fuera
el discorde amor al cubo,
en melodía de las noches
cuya ópera descubre,
unos gritos que deformen
al barítono en la fiesta.
Y tú, encantadora señora,
te vistes de paz danzarina
y te atreves a ser cantautora
del amor en presencia divina.
Y yo, duende amargo,
pordiosero me siento de sí,
porque canto al canto adagio
cuando el mundo no habla de ti.
Despliego mis soles
sobre tus estrellas cautivas
y nacen galaxias de amores,
universo de luz expansiva.
Contigo y en parte
del todo soy dueño en la vida.
Si me pierdo soy la nota del traste,
si te encuentra mi eco armonía,
da el acorde en el crescendo
de tu bella asunción sinfonía.
Suena el órgano del mundo
como el cuerno que llama a la guerra,
y mis tambores hacen humo,
y mis timbales bayonetas,
se preparan a las ilusiones
hacer frente con el puño,
a las caras que veletas,
por los rostros casi nudos
del andar de marionetas
Con la orquesta todo fuera
el discorde amor al cubo,
en melodía de las noches
cuya ópera descubre,
unos gritos que deformen
al barítono en la fiesta.
Y tú, encantadora señora,
te vistes de paz danzarina
y te atreves a ser cantautora
del amor en presencia divina.
Y yo, duende amargo,
pordiosero me siento de sí,
porque canto al canto adagio
cuando el mundo no habla de ti.