elias peñuela
Poeta recién llegado
Los edificios
son altos y
silenciosos,
empero,
no tanto
como
[tú.
La luna ha
de mengüar,
languidece,
aunque no tanto
como
[tú.
Las flores
se marchitan
al pasar la
primavera,
sin embargo,
no como lo
has hecho
[tú.
Y si de pronto
el bramido de
tú pecho
enerva con la
intensidad de mil
voces...
el satélite estará
lejos e insignificantes
serán tus gritos.
son altos y
silenciosos,
empero,
no tanto
como
[tú.
La luna ha
de mengüar,
languidece,
aunque no tanto
como
[tú.
Las flores
se marchitan
al pasar la
primavera,
sin embargo,
no como lo
has hecho
[tú.
Y si de pronto
el bramido de
tú pecho
enerva con la
intensidad de mil
voces...
el satélite estará
lejos e insignificantes
serán tus gritos.