Enrique Ojeda Molina
Poeta recién llegado
Como si fuera posible suprimir
la danza de las hojas en medio del viento
o desvirtuar para siempre las incesantes aguas de cada río
apenas estrechamos con el mundo una sintonía menor
carente de pulsaciones y recelosa ante cualquier
intento por llegar a comprender algo más
que el solo devenir de nuestra existencia en esta vida
Si en cada voz templara al menos una inspiración meridiana
abordable en la posibilidad de un nuevo diálogo vigente
nada nos impediría reconocer entonces los latidos
del alma que respira detrás de un silencioso alumbramiento
pero el apagón terrenal fue más
y ahora tan solo vivimos el retiro de cada amanecer
precisando el orden bajo el cual se divisan
las privaciones de una época
tan indiferente ante sus propias ausencias
la danza de las hojas en medio del viento
o desvirtuar para siempre las incesantes aguas de cada río
apenas estrechamos con el mundo una sintonía menor
carente de pulsaciones y recelosa ante cualquier
intento por llegar a comprender algo más
que el solo devenir de nuestra existencia en esta vida
Si en cada voz templara al menos una inspiración meridiana
abordable en la posibilidad de un nuevo diálogo vigente
nada nos impediría reconocer entonces los latidos
del alma que respira detrás de un silencioso alumbramiento
pero el apagón terrenal fue más
y ahora tan solo vivimos el retiro de cada amanecer
precisando el orden bajo el cual se divisan
las privaciones de una época
tan indiferente ante sus propias ausencias
Última edición: