Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te enamoras sin remedio
de cualquier suspiro de mujer
que penetre en tu tiempo
rompiendo tu soledad
en trocitos pequeños,
es más, si durante quince segundos
ella te habla mirándote a los ojos
los suyos son la puerta
por la que te cuelas
con la sana intención
de conocerla a fondo,
el noventa y nueve por ciento
de las veces
la dama es una más de tantas
que seguirá su camino,
de el uno por ciento restante
una porción mínima
te hará ilusionarte
antes de que mire el reloj
y se marche,
si surge el flechazo
lo notarás en su mirada
y en el temblor
de tus manos,
puede que todo vaya rodado,
si no es así
no desesperes nunca,
a amar se aprende amando
y los fracasos
no son exámenes suspendidos
sino lecciones
que nos enseñan a querer.
de cualquier suspiro de mujer
que penetre en tu tiempo
rompiendo tu soledad
en trocitos pequeños,
es más, si durante quince segundos
ella te habla mirándote a los ojos
los suyos son la puerta
por la que te cuelas
con la sana intención
de conocerla a fondo,
el noventa y nueve por ciento
de las veces
la dama es una más de tantas
que seguirá su camino,
de el uno por ciento restante
una porción mínima
te hará ilusionarte
antes de que mire el reloj
y se marche,
si surge el flechazo
lo notarás en su mirada
y en el temblor
de tus manos,
puede que todo vaya rodado,
si no es así
no desesperes nunca,
a amar se aprende amando
y los fracasos
no son exámenes suspendidos
sino lecciones
que nos enseñan a querer.