guerrero verde
Poeta veterano en el portal.
Aunque el tenue coro de Ángeles
No exprese lo deseado por el infierno,
Sabe el cielo que esos acordes
No son de paz, solo son un punto en el tiempo
Segundos, minutos, lo pasajero,
Pasajero de tercera en el ten
Sin rieles ni rumbo, en el desierto,
En la penumbra de un vidrio espejo
Él se ve, se implora un sueño,
Se ve, no ve su musa,
Se ve, ve varios, penumbra, otro pueblo,
Paraje de nostalgia inconclusa,
Ve el fuego, el jugueteo,
Los gritos, el lamento, la sangre en la blusa,
Ve y no procesa el promiscuo acantilado
De su realidad
Sin más que un vagón vacío,
Un arma blanca teñida de rojo,
Un final en el desenlace del principio,
Otro atardecer con temor,
Con el ocio de esperar en una estación
Habitada por el color
Ya pasó tanto desde que su tren partió,
Desde que se incineraron los hombres,
Desde que las playas se secaron,
Orilla sin espuma, ríos azules,
Asesinas cruces,
Hace tanto de sus ausentes cabellos andaluces
Él vivió, creó, tocó su réquiem,
Tocó los laureles sacros,
Él vio la suprema noche del holocausto,
Él fue espectador de los espectros,
Besó a Teatrica en el teatro terrenal,
Antagónica y levítico, abstracta condición
Del arte en la muerte sin oscura deformación
Y es que él, en el tren, sabe
Que este mundo solo fue perfecto
Un segundo antes de su revés
No exprese lo deseado por el infierno,
Sabe el cielo que esos acordes
No son de paz, solo son un punto en el tiempo
Segundos, minutos, lo pasajero,
Pasajero de tercera en el ten
Sin rieles ni rumbo, en el desierto,
En la penumbra de un vidrio espejo
Él se ve, se implora un sueño,
Se ve, no ve su musa,
Se ve, ve varios, penumbra, otro pueblo,
Paraje de nostalgia inconclusa,
Ve el fuego, el jugueteo,
Los gritos, el lamento, la sangre en la blusa,
Ve y no procesa el promiscuo acantilado
De su realidad
Sin más que un vagón vacío,
Un arma blanca teñida de rojo,
Un final en el desenlace del principio,
Otro atardecer con temor,
Con el ocio de esperar en una estación
Habitada por el color
Ya pasó tanto desde que su tren partió,
Desde que se incineraron los hombres,
Desde que las playas se secaron,
Orilla sin espuma, ríos azules,
Asesinas cruces,
Hace tanto de sus ausentes cabellos andaluces
Él vivió, creó, tocó su réquiem,
Tocó los laureles sacros,
Él vio la suprema noche del holocausto,
Él fue espectador de los espectros,
Besó a Teatrica en el teatro terrenal,
(Tétrica hermosura en el desconsuelo)
Acopió su horror a la verdad de la ira con razón,Antagónica y levítico, abstracta condición
Del arte en la muerte sin oscura deformación
Y es que él, en el tren, sabe
Que este mundo solo fue perfecto
Un segundo antes de su revés