yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Amé el principio de tus piernas con calcetas,
amé la flora de tus pechos incipientes,
amé tu nombre conquistando mis cuadernos
y la prisa con que tenia que verte.
Amé la gracia de tus labios principiantes
y el flagelo del reloj que te raptaba,
amé tu falda colegiala y despistada,
tus pantorrillas convenientes y el lunar
con que jugaban mis miradas.
Amé tu voz que algunas veces me nombraba,
amé mi voz que lograba retenerte,
amé los arboles que tatuaba con tu nombre
y por tu culpa amé los lunes y odiaba los domingos.
Amé tu inocencia que retaba a la mía,
y el descuido de tu falda en los recreos,
amé las juegos que jugaban a acercarnos
y tu mano que daba vida a mis dedos temerosos,
amé el principio de las caricias que nacían en tu mirada,
y amo por siempre el fulgor de tu recuerdo.
amé la flora de tus pechos incipientes,
amé tu nombre conquistando mis cuadernos
y la prisa con que tenia que verte.
Amé la gracia de tus labios principiantes
y el flagelo del reloj que te raptaba,
amé tu falda colegiala y despistada,
tus pantorrillas convenientes y el lunar
con que jugaban mis miradas.
Amé tu voz que algunas veces me nombraba,
amé mi voz que lograba retenerte,
amé los arboles que tatuaba con tu nombre
y por tu culpa amé los lunes y odiaba los domingos.
Amé tu inocencia que retaba a la mía,
y el descuido de tu falda en los recreos,
amé las juegos que jugaban a acercarnos
y tu mano que daba vida a mis dedos temerosos,
amé el principio de las caricias que nacían en tu mirada,
y amo por siempre el fulgor de tu recuerdo.