Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Flamenco tacón
Molibdeno niquelao,
apolíneo de cartón,
tienes cara de leonio
de un león desmelenao.
Leonino Filemón,
de las parras sardonio
en las uvas el ton;
que te llaman del pueblo
lo que te han meneao,
cuando ríen antonios
por lo mismo empalaos.
Submarino por dentro,
amarillo por fuera,
esto es un cargamento
de tornillo arandela;
y en las tuercas que ruedan
yo me vi de tacón,
cuando altura no medra,
en otro pie dislocó.
No me ajusto en el ritmo,
cuando voy allá voy;
unas veces parriba,
otras veces porrón.
Tengo un sol, tengo un sol,
tengo un sol que se llama trotón;
tengo un sol, tengo un sol,
tengo un solo zapato tacón,
y en el otro algún pie,
que no llega a los ohmios
porque un hertzio escondió.
Taconea, taconea,
taconea y acierta en la taza;
cuando mea, cuando mea,
cuando mea sea la culpa
El tacón, el tacón,
el tacón se me pone chalupa,
y da otro saltito ¡Churruca!
Precaución, precaución,
que el zapato es gemelo
de otro que es fiel.
Tic y tac, tic y tac,
ticotico repica sagaz;
repiquete, repiquete,
repiquete se queja al sinsón,
del pie que se quede,
se quede en el suelo por ser mari
Con el uno, con el dos,
con el tres suena más la canción;
pero ¡ay, qué ca ¡
Bronceados, bronceados,
bronceados se quedan descalzos;
y es el sol, y es el sol,
que nos raya con rayos a mazos,
si no pones el otro renglón.
Y allá voy, y allá voy,
de allí vengo, de allí soy;
que los mundos cojeen
en un mundo pisón,
y por altos se queden,
cuando suene un flamenco tacón.
Achilipú
:::sonreir1:::