Évano
Libre, sin dioses.
En mi rostro la tormenta,
el relámpago y el rayo;
tan sólo en ese instante
en el que pasabas tú.
Concedido en la noche
de una vida transcurrida
solitario en el volante.
Un flash del amor
un trozo de tiempo de ayer.
Relámpago en tu rostro,
tormenta en mis adentros,
rayo entre los dos.
Y explotó mi cuerpo
y reventó mi alma
en el vació que formó
el recuerdo de tantos,
tantos años sin tu amor.
Y ahora que ya sabes
lo que nunca fuimos;
y ahora que deshaces
la distancia que pusiste:
¿qué quieres que hagamos
con la piel muerta de los dos,
con esos besos que no dimos,
con los hijos que no tuvimos?
Sigue besando otros labios,
sigue olvidando los míos;
en mí no cabe más dolor.
el relámpago y el rayo;
tan sólo en ese instante
en el que pasabas tú.
Concedido en la noche
de una vida transcurrida
solitario en el volante.
Un flash del amor
un trozo de tiempo de ayer.
Relámpago en tu rostro,
tormenta en mis adentros,
rayo entre los dos.
Y explotó mi cuerpo
y reventó mi alma
en el vació que formó
el recuerdo de tantos,
tantos años sin tu amor.
Y ahora que ya sabes
lo que nunca fuimos;
y ahora que deshaces
la distancia que pusiste:
¿qué quieres que hagamos
con la piel muerta de los dos,
con esos besos que no dimos,
con los hijos que no tuvimos?
Sigue besando otros labios,
sigue olvidando los míos;
en mí no cabe más dolor.