Julius 12
Poeta que considera el portal su segunda casa
De inextinguibles visiones
hay certezas en la almohada,
de cielos untuosos
y del rumoroso latir primaveral
el sendero ascendente;
pero en madrugadas aún frías
el prólogo del amor prófugo,
y efímeros centinelas del perdón.
Hoy te elijo y lanzo mi flecha sin
tristeza para ser más tuyo.
No importa si un día tras otro,
te pegas a mis ojos y los restantes
sentidos o a mi espalda de roca
consumida olvidando que eres,
que voy detrás de ti empantanado
en mi sombra.
Que si alcanzo la cima de tu rostro
voy perdiendo tus huellas entre mis
cejas,
que si el alma se durmió aprendiendo
fue porque nunca me sentí tu dueño...
hay certezas en la almohada,
de cielos untuosos
y del rumoroso latir primaveral
el sendero ascendente;
pero en madrugadas aún frías
el prólogo del amor prófugo,
y efímeros centinelas del perdón.
Hoy te elijo y lanzo mi flecha sin
tristeza para ser más tuyo.
No importa si un día tras otro,
te pegas a mis ojos y los restantes
sentidos o a mi espalda de roca
consumida olvidando que eres,
que voy detrás de ti empantanado
en mi sombra.
Que si alcanzo la cima de tu rostro
voy perdiendo tus huellas entre mis
cejas,
que si el alma se durmió aprendiendo
fue porque nunca me sentí tu dueño...