Solsticio de primavera
Poeta fiel al portal
Flor Azul
Bajo un bosque malicioso
un océano negro se extendía,
y entre ébanos y abedules
yo lo surcaba con terca amnistía
rezagado, un gran diamante me seguía,
de guirnaldas etéreas que bailaban,
mientras millones de pasionarias
tras su esbelto paso se abrían.
muy delante de él la bruma era tan espesa y tan fría
que a su luz ante todo ya la creía extinguida.
Hasta que un alba, dulce un latido
por entre la bruma supo llegar al mío,
llamó la luz del radiante
y así fue como por tierras friás yo fui a buscarte.
Atravesé grandes diluvios
y mecas de musas perdidas,
para llegar a las puertas del diamante
y encontrar aquella luz brillante.
Al acercarme, obnubilado me quede,
pues el diamante ya no era diamante
sino un lecho de cristal en donde descansaba tu piel.
- tras el vidrio, una hermosa flor
de pétalos morenos se encontraba tendida,
me llamaba con su perfume, ya despierta Alma mía!
tras un tiempo de llamar dio a luz sus nuevos parpados,
y sonriendo al alba, al crepúsculo y a la aurora
abrazo la eternidad del Sol guiándome hacia su alcoba.
¿Acaso Brahma de loto su trono no revestía?,
deja entonces Flor Azul que te use como almohada,
haz de tu seno mi dulce morada,
para vivir entre la tersura de tus pétalos,
mundo celeste!, dulce Padma anhelada!!
Bajo un bosque malicioso
un océano negro se extendía,
y entre ébanos y abedules
yo lo surcaba con terca amnistía
rezagado, un gran diamante me seguía,
de guirnaldas etéreas que bailaban,
mientras millones de pasionarias
tras su esbelto paso se abrían.
muy delante de él la bruma era tan espesa y tan fría
que a su luz ante todo ya la creía extinguida.
Hasta que un alba, dulce un latido
por entre la bruma supo llegar al mío,
llamó la luz del radiante
y así fue como por tierras friás yo fui a buscarte.
Atravesé grandes diluvios
y mecas de musas perdidas,
para llegar a las puertas del diamante
y encontrar aquella luz brillante.
Al acercarme, obnubilado me quede,
pues el diamante ya no era diamante
sino un lecho de cristal en donde descansaba tu piel.
- tras el vidrio, una hermosa flor
de pétalos morenos se encontraba tendida,
me llamaba con su perfume, ya despierta Alma mía!
tras un tiempo de llamar dio a luz sus nuevos parpados,
y sonriendo al alba, al crepúsculo y a la aurora
abrazo la eternidad del Sol guiándome hacia su alcoba.
¿Acaso Brahma de loto su trono no revestía?,
deja entonces Flor Azul que te use como almohada,
haz de tu seno mi dulce morada,
para vivir entre la tersura de tus pétalos,
mundo celeste!, dulce Padma anhelada!!