Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Flor de Amor
Después de cuarenta años
el arroz es el arroz.
Arrugada está mi piel,
y la tuya…, qué sé yo.
Después de cuarenta años
fue tu voz que me sanó.
Después de cuarenta años
volví a escuchar tu voz.
¡Era la misma, carajo!
Y tu piel…, qué sé yo.
La sonrisa de las flores
es una triste verdad...
¡Cómo sueñan los amores
que no ven la realidad!
Cuanto aroman del estío
se lo llevan de calor,
para ver pasar al frío
con sus pétalos de amor.
Al pasar la vieja ciega
su recuerdo presintió,
que el invierno ya le llega
si la flor se marchitó.
Se quedó entre la hierba
esperando azules juegos,
deseando que le lluevan
amapolas de los cielos.
Está seco su perfume,
y entre hojas fue a parar,
esa flor que se resume
si en memoria he vuelto amar.
Tú la flor que más estimo,
yo la vida que se va,
somos dos por un camino...
Alegrémonos de andar.
No me dejes solo y triste
que aún marchita puedes dar,
melodías que desvisten
la desnuda realidad.
¡Ay la vida!
¡Qué muerte más mala!
¡Ay la muerte!
¡Qué vida soñada!
¡Ay la flor!,
que aroma y se acaba.
¡Ay amor!,
qué vida es tu flor
si me amara.
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