Quién eres, flor nocturna
que despliegas tu corola fascinante
bajo la luz todopoderosa de mi soledad
quién eres, qué
con tus modales de vampiro
y esa domesticada ebriedad de tu ternura
¿acaso no basta mi mal sueño? te digo.
Bestia bondadosa
virgen agresiva a quien espero
anclado en la neurosis
dame tu voz, la más ruda caricia
algo que me libre de este ahogo
de saberte y no tenerte
la más ruda caricia, algo casi
como un beso o la apariencia de un por qué
despójate esta noche para mí
¿acaso no eres tú, esa,
a la que los viejos llaman Muerte?
pero, dilo, habla para mí, mujer
o te juro que despierto para siempre.
(de: Simple Caminata; poemas, 2001)
que despliegas tu corola fascinante
bajo la luz todopoderosa de mi soledad
quién eres, qué
con tus modales de vampiro
y esa domesticada ebriedad de tu ternura
¿acaso no basta mi mal sueño? te digo.
Bestia bondadosa
virgen agresiva a quien espero
anclado en la neurosis
dame tu voz, la más ruda caricia
algo que me libre de este ahogo
de saberte y no tenerte
la más ruda caricia, algo casi
como un beso o la apariencia de un por qué
despójate esta noche para mí
¿acaso no eres tú, esa,
a la que los viejos llaman Muerte?
pero, dilo, habla para mí, mujer
o te juro que despierto para siempre.
(de: Simple Caminata; poemas, 2001)