Alarido
Poeta asiduo al portal
Como ya no soy fuego,
te doy la brasa.
Con todo, mi calor
para esos días
negros, como el carbón
que todo lo arruina,
como el hollín
que todo lo tizna.
Como empiezo a ser trigo limpio,
te entrego mi abollada armadura,
aunque nunca la hayas necesitado.
A tí, que tantas veces me has salvado
de mí y de todos mis compañeros.
Estoica, majestuosa, indómita.
Magnánima flor silvestre...
A tí te doy lo poco que me queda.
A tí te hago entrega
de todo lo que soy.
te doy la brasa.
Con todo, mi calor
para esos días
negros, como el carbón
que todo lo arruina,
como el hollín
que todo lo tizna.
Como empiezo a ser trigo limpio,
te entrego mi abollada armadura,
aunque nunca la hayas necesitado.
A tí, que tantas veces me has salvado
de mí y de todos mis compañeros.
Estoica, majestuosa, indómita.
Magnánima flor silvestre...
A tí te doy lo poco que me queda.
A tí te hago entrega
de todo lo que soy.