duf9991
Poeta adicto al portal
Ayer fue una noche eterna
de esas que rehúsan salir de la ventana
y las estrellas son como motitas de polvo
que te quitas de la cara y si no te cuidas
te estrellas con la luna.
Las nubes nocturnas casi me ahogaban
y un cometa atravesó mi oído
dejándome sordo.
de esas que rehúsan salir de la ventana
y las estrellas son como motitas de polvo
que te quitas de la cara y si no te cuidas
te estrellas con la luna.
Las nubes nocturnas casi me ahogaban
y un cometa atravesó mi oído
dejándome sordo.
Recuerdo esa noche no sólo porque fue ayer
sino porque sé que nunca la olvidaré.
Recuerdo esa noche porque probé tus labios:
sabían a flor de verano creciendo en la noche.
Flor inocente, con retazos de miel
que una abeja cruel como yo quiere siempre comer.
Sabían a flor de verano que se alimenta de la luz
de la luna; ni el sol ni el tiempo son cosa alguna.
sino porque sé que nunca la olvidaré.
Recuerdo esa noche porque probé tus labios:
sabían a flor de verano creciendo en la noche.
Flor inocente, con retazos de miel
que una abeja cruel como yo quiere siempre comer.
Sabían a flor de verano que se alimenta de la luz
de la luna; ni el sol ni el tiempo son cosa alguna.
Ayer fue una noche eterna
de esas que tocan la puerta de tu alcoba
y al tú verla con las maletas ya sabes
que por siempre se quedará.
Pronto abre las valijas y saca su ropa oscura
manchada de pintura blanca y tan bella se ve
que aunque sé que nunca se irá
jamás la dejaría ir.
de esas que tocan la puerta de tu alcoba
y al tú verla con las maletas ya sabes
que por siempre se quedará.
Pronto abre las valijas y saca su ropa oscura
manchada de pintura blanca y tan bella se ve
que aunque sé que nunca se irá
jamás la dejaría ir.
Recuerdo esa noche no sólo porque fue ayer
sino porque tus ojos grises me obligan a recordarla.
Grises digo por el reflejo de la luna, pues verdes son
como la miel, o negros, no sé, la verdad no veía tus ojos
esa noche eterna. Me importaban tus labios
labios de primavera, labios de flor que crece
en la noche eterna. Tus labios eran la flor que brillaba
en mi jardín podrido bajo la luz de la luna
y ni ante el viento empedernido ni las nubes asfixiantes
desgarraste tus raíces de esa tierra tan reseca.
sino porque tus ojos grises me obligan a recordarla.
Grises digo por el reflejo de la luna, pues verdes son
como la miel, o negros, no sé, la verdad no veía tus ojos
esa noche eterna. Me importaban tus labios
labios de primavera, labios de flor que crece
en la noche eterna. Tus labios eran la flor que brillaba
en mi jardín podrido bajo la luz de la luna
y ni ante el viento empedernido ni las nubes asfixiantes
desgarraste tus raíces de esa tierra tan reseca.
Ayer fe una noche eterna
y la recordé, la recuerdo y la recordaré,
con tildes o sin ellas, con noche o sin ella
pero con tus labios, pues sin ellos la noche no sería más noche
y daría campo al sol que estrujado quiere ya salir.
Ayer fue una noche eterna
que hasta nuestras sábanas recuerdan,
impregnadas de tu perfume, flor de primavera
que crece en el desértico jardín
sobre la noche eterna.
y la recordé, la recuerdo y la recordaré,
con tildes o sin ellas, con noche o sin ella
pero con tus labios, pues sin ellos la noche no sería más noche
y daría campo al sol que estrujado quiere ya salir.
Ayer fue una noche eterna
que hasta nuestras sábanas recuerdan,
impregnadas de tu perfume, flor de primavera
que crece en el desértico jardín
sobre la noche eterna.