Bolivar F. Martinez
Poeta adicto al portal
Flor
Ay flor, que no te toque el amor, que no te toque,
que se te sale la vida por la piel, enamorada
flor pasionaria, flor de jardín, flor cultivada;
del monte reina humilde, flor agreste.
Que nada habrá de consolar tu vanidad dolida, nada;
y se te irá el perfúme, galana veste
y ocupará el vacío la conciencia plena
de saberte yerta. Ay flor, iluminada, pétalos de seda;
tu ginecéo ávido de amor, guarda una espera que latente clama
hacerse fruto. Mas no siempre se cumple tu esperanza.
Que no te toque el amor, y si lo hace, sé semilla y despues
renace, lentamente, en la fértil sementera donde yaces.
Hunde profundo tus pies, brota, abre tus brazos, vuelvete verde,
respira. Que besen tus estomas lo que te rodea,
y recobra otra vez tu galanura.
que se te sale la vida por la piel, enamorada
flor pasionaria, flor de jardín, flor cultivada;
del monte reina humilde, flor agreste.
Que nada habrá de consolar tu vanidad dolida, nada;
y se te irá el perfúme, galana veste
y ocupará el vacío la conciencia plena
de saberte yerta. Ay flor, iluminada, pétalos de seda;
tu ginecéo ávido de amor, guarda una espera que latente clama
hacerse fruto. Mas no siempre se cumple tu esperanza.
Que no te toque el amor, y si lo hace, sé semilla y despues
renace, lentamente, en la fértil sementera donde yaces.
Hunde profundo tus pies, brota, abre tus brazos, vuelvete verde,
respira. Que besen tus estomas lo que te rodea,
y recobra otra vez tu galanura.