mert ekert
Poeta recién llegado
Germinas entre la soledad y el silencio de las estrellas,
el viento tu alimento y las lágrimas de los deudos tu anhelo,
sacias tu tristeza en el amanecer de un invierno sin cantos de aves, al pasar los recuerdos escuchas el murmullo de las animas.
No existen cadenas, ni clavos que detengan tu belleza nocturna, te arrulla con los cantos de insectos,
nadie te toma en tu lecho,
atemoriza a los caminantes diurnos con tu aroma sepulcral.
Aprecias a la muerte en su campo,
memorias de almas en tus pétalos y alimento de los
caídos, néctar de dulce tentación,
la luna riega tu raíz en las noches de sufrimiento,
platicas tu deseos con el viento.
Hermoso es el jardín donde habita la paz de la noche,
das vida entre lápidas de infantes y ancianos,
suspiras en la bruma, cantas en la lluvia
y sonríes con el ocaso del día.
el viento tu alimento y las lágrimas de los deudos tu anhelo,
sacias tu tristeza en el amanecer de un invierno sin cantos de aves, al pasar los recuerdos escuchas el murmullo de las animas.
No existen cadenas, ni clavos que detengan tu belleza nocturna, te arrulla con los cantos de insectos,
nadie te toma en tu lecho,
atemoriza a los caminantes diurnos con tu aroma sepulcral.
Aprecias a la muerte en su campo,
memorias de almas en tus pétalos y alimento de los
caídos, néctar de dulce tentación,
la luna riega tu raíz en las noches de sufrimiento,
platicas tu deseos con el viento.
Hermoso es el jardín donde habita la paz de la noche,
das vida entre lápidas de infantes y ancianos,
suspiras en la bruma, cantas en la lluvia
y sonríes con el ocaso del día.