Yolanda Roman
Poeta recién llegado
Te espero florecida así como el almendro engalana su estación,
recorriendo entre sus semillas el pronto verano del génesis,
destino inacabado como la cascada entre murmullos y rocas,
que solo conoce quien indaga el misterio de lo creado.
Me habito de ilusiones cuando bebo de tus labios la paz,
Contemplo por tu mirada el antes y el hoy del verbo amor,
mientras se duermen mis palabras en ese aliento consolador,
alcanzando el tiempo en el roce de nuestras espaldas.
Tiemblo recordando el inicio del idilio, se abastecen suspiros,
No hay lenguaje adulterado por el silencio
no existe hastío que amordace la libertad de hablarte,
en locura tras locura las cuitas quedan bajo el sol.
Te espero brazo de rio junto al mar.
Te espero sin orfandad en el centro de mi pecho.
Yolanda Román
©Derechos Reservados© Marzo 10,2008
recorriendo entre sus semillas el pronto verano del génesis,
destino inacabado como la cascada entre murmullos y rocas,
que solo conoce quien indaga el misterio de lo creado.
Me habito de ilusiones cuando bebo de tus labios la paz,
Contemplo por tu mirada el antes y el hoy del verbo amor,
mientras se duermen mis palabras en ese aliento consolador,
alcanzando el tiempo en el roce de nuestras espaldas.
Tiemblo recordando el inicio del idilio, se abastecen suspiros,
No hay lenguaje adulterado por el silencio
no existe hastío que amordace la libertad de hablarte,
en locura tras locura las cuitas quedan bajo el sol.
Te espero brazo de rio junto al mar.
Te espero sin orfandad en el centro de mi pecho.
Yolanda Román
©Derechos Reservados© Marzo 10,2008
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