BIETKA
Poeta recién llegado
Plantadas en la vejiga azul,
dejándonos llevar por la dulce anarquía de los cuerpos.
se inicio la caza de la desnudez.
Mostrándose una total proyección de voluntad liberada,
de trasmutar figuras.
Se abrió un camino entre lo denso,
justo ahí nos convertimos en siervas
Un coqueteo, un floreo.
Lucieron tan radiantes las aguas bajo sus alas
de mariposa aleteando para despojarse del capullo,
que escondían sus bahías femeninas
Todo se inundo en acuosos colores de sensualidad.
Su belleza se perdía en otra lengua,
consagrando sus dotes del amor,
y yo, dejándome llevar por un revoloteo de espíritus,
prematuramente extenuados por la experiencia.
Cedí a la piel por los pocos seres
que son nuestros complementos en la tierra, yaciendo juntas.