eclipse
Poeta recién llegado
Funesto bramar de la noche-
mis pasos hienden su aire
en un lejano arrabal del goce,
reflejo de penas y abalorios.
Calvario de sal, torrente dual
extraviado en la oscuridad
de los astros que se niegan a ver
sofocados por un silencio cabal.
Y gris elegía transpiran los pilares
de este puente glacial y rígido.
La brisa despierta a mi paso
que acaso no sabrá que estoy soñando.
Convulsas están las aguas debajo
danzando su ritual empírico,
suscitando el brillo en mis cuencas
y el fuego entre mis letras.
Y yo,
oscilando entre sumir el recuerdo
o soltar estas malditas
flores de hierro.
mis pasos hienden su aire
en un lejano arrabal del goce,
reflejo de penas y abalorios.
Calvario de sal, torrente dual
extraviado en la oscuridad
de los astros que se niegan a ver
sofocados por un silencio cabal.
Y gris elegía transpiran los pilares
de este puente glacial y rígido.
La brisa despierta a mi paso
que acaso no sabrá que estoy soñando.
Convulsas están las aguas debajo
danzando su ritual empírico,
suscitando el brillo en mis cuencas
y el fuego entre mis letras.
Y yo,
oscilando entre sumir el recuerdo
o soltar estas malditas
flores de hierro.