Juan Oriental
Poeta que considera el portal su segunda casa
Al viejo romancero. (Solapada estrategia para conservarte.)
Flores viejas... ¡Eso! Es nuestro amor en resta.
Y que triste impresión da la flor marchita;
en algún florero, tumba... o pareja.
Eso, es señal de hastío (que todo lo seca.)
Entonces; ¿cómo no correr? ¡Volar!
en busca del capullo que destile amor;
como colibrí, mariposa... o abeja.
Sí, que te comprendo (porque me interpreto.)
Hoy, que fuiste al pueblo, trajiste fragancias
en la piel y el pelo... Claro que comprendo...
Porque todo aquello que fue primavera,
con miel en los ojos y en las manos flores,
hoy, lo unimos nosotros con un lazo viejo
conformando un ramo de mustia experiencia,
Ambos lo sabemos. ¡Ah! ¡Pero nos quisimos!
Pero nos amamos. ¡Con pasión! ¿Recuerdas...?
Que ha muerto el amor. ¡Jamás el buen tino!
Y... he de confesarte que desde hace un tiempo,
aspiro el perfume de una rosa atenta. Germino
ilusión. ¿Y si la cultivo y tú, atiendes tu clavel?
¿Que falta sería, retoñar sentimientos...?
¿No es mucho más triste; el ofender sacrílegos
ese amor pasado que a infeliz razón,
como a flores viejas seca nuestro espíritu?
¿Hasta cuando amiga, hasta cuando? ¡Vamos!
(Que si tú te atreves, yo también me atrevo.)
O de lo contrario; dime por lo menos:
Dime que aún me amas... ¡Como yo te amo!
...
Flores viejas... ¡Eso! Es nuestro amor en resta.
Y que triste impresión da la flor marchita;
en algún florero, tumba... o pareja.
Eso, es señal de hastío (que todo lo seca.)
Entonces; ¿cómo no correr? ¡Volar!
en busca del capullo que destile amor;
como colibrí, mariposa... o abeja.
Sí, que te comprendo (porque me interpreto.)
Hoy, que fuiste al pueblo, trajiste fragancias
en la piel y el pelo... Claro que comprendo...
Porque todo aquello que fue primavera,
con miel en los ojos y en las manos flores,
hoy, lo unimos nosotros con un lazo viejo
conformando un ramo de mustia experiencia,
Ambos lo sabemos. ¡Ah! ¡Pero nos quisimos!
Pero nos amamos. ¡Con pasión! ¿Recuerdas...?
Que ha muerto el amor. ¡Jamás el buen tino!
Y... he de confesarte que desde hace un tiempo,
aspiro el perfume de una rosa atenta. Germino
ilusión. ¿Y si la cultivo y tú, atiendes tu clavel?
¿Que falta sería, retoñar sentimientos...?
¿No es mucho más triste; el ofender sacrílegos
ese amor pasado que a infeliz razón,
como a flores viejas seca nuestro espíritu?
¿Hasta cuando amiga, hasta cuando? ¡Vamos!
(Que si tú te atreves, yo también me atrevo.)
O de lo contrario; dime por lo menos:
Dime que aún me amas... ¡Como yo te amo!
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