Lord Vélfragor
Poeta adicto al portal
Ventisca surreal,
que roba el aliento a la nada,
que se llergue orgullosa y fría,
arrancando el vestido al cielo,
Con suspiro sutiles,
que reptan ascendiendo,
entre los muros de tauro,
y dejando al león dormido,
Claras huellas de amargura,
que son las notas agudas
de un llanto profundo,
que no desaparecerá jamás...
Inquisidores remordimientos,
que no bastan para cercenar,
la idea nacida de esos momentos,
¡Diras mil cosas sin sentido!
En la horca,
en el patíbulo,
moriran tus miedos,
vivirán tus horas felices,
si es que ellas se dignan a venir,
Mira el conjunto de estrellas,
Advierte los ángeles de caras sucias,
con lenguas viperinas,
confinando tu destino...
Patética marcha,
de borregos perdidos,
y un pastor incompetente,
¿Saña? ¿Locura?
¿No es el compuesto humano?
con una pequeña dosis de amor,
que si no germina... te mata...
Dejemos ya la charla,
me he aburrido...
Tú... has lo que desees,
al cabo libre albeldrío es ¿no?
L.V.
que roba el aliento a la nada,
que se llergue orgullosa y fría,
arrancando el vestido al cielo,
Con suspiro sutiles,
que reptan ascendiendo,
entre los muros de tauro,
y dejando al león dormido,
Claras huellas de amargura,
que son las notas agudas
de un llanto profundo,
que no desaparecerá jamás...
Inquisidores remordimientos,
que no bastan para cercenar,
la idea nacida de esos momentos,
¡Diras mil cosas sin sentido!
En la horca,
en el patíbulo,
moriran tus miedos,
vivirán tus horas felices,
si es que ellas se dignan a venir,
Mira el conjunto de estrellas,
Advierte los ángeles de caras sucias,
con lenguas viperinas,
confinando tu destino...
Patética marcha,
de borregos perdidos,
y un pastor incompetente,
¿Saña? ¿Locura?
¿No es el compuesto humano?
con una pequeña dosis de amor,
que si no germina... te mata...
Dejemos ya la charla,
me he aburrido...
Tú... has lo que desees,
al cabo libre albeldrío es ¿no?
L.V.