Frankos Roda
Poeta recién llegado
Soy preso de las horas, se fue el día,
pasaron meses, ruina son los años,
andamios buscan bizmas por los daños
y nada, salvo edad, llama y confía.
La rueda gira, dulce melodía:
pueriles algodones, parcos paños;
la ropa ajena, cambia de aledaños...,
al cabo, la Fortuna tima o fía.
La vida nos arrastra como un río:
el rey y su palacio, cárcel de oro,
el chozo del labriego, su albedrío.
Suplica el rey un reino por caballo
trocando por instantes su tesoro...
Repugna ley, que un rey mute a vasallo.
pasaron meses, ruina son los años,
andamios buscan bizmas por los daños
y nada, salvo edad, llama y confía.
La rueda gira, dulce melodía:
pueriles algodones, parcos paños;
la ropa ajena, cambia de aledaños...,
al cabo, la Fortuna tima o fía.
La vida nos arrastra como un río:
el rey y su palacio, cárcel de oro,
el chozo del labriego, su albedrío.
Suplica el rey un reino por caballo
trocando por instantes su tesoro...
Repugna ley, que un rey mute a vasallo.