OH CUAM TRISTIS
Poeta recién llegado
Hoy, día de incertidumbre y maldad
se ha levantado el poder temible.
Usurpando mi corazón con tenacidad,
no hay dios que de éste hoy me libre.
Es que la vi y me enamoró más,
se desnudó la vid de sus labios.
Me intrigó la voz de la ansiedad,
me contestó un inseguro adagio.
Siempre el eco de su perfume
perdurará en mis latidos
mas esa fragancia hoy consume
mis sueños más pervertidos.
Mi alma la conoció
como un pétalo de cielo.
Un conjuro de mi vida hoy se apoderó
y carezco de consuelo.
Sentado en el banco del lamento,
sin restricción al llanto,
caen sus promesas de juramento,
cae su fe en los santos.
Ha fallecido el beso de su boca,
ya no es más que saliva sarcástica.
Hoy la sangre de su vida la despoja,
callando su conversación afablemente orgásmica.
Mi sangre, mis lágrimas y mi dolor
hoy el Seol se lleva
acariciándome sin ningún pudor
pensando que a mi corazón aun subleva.
se ha levantado el poder temible.
Usurpando mi corazón con tenacidad,
no hay dios que de éste hoy me libre.
Es que la vi y me enamoró más,
se desnudó la vid de sus labios.
Me intrigó la voz de la ansiedad,
me contestó un inseguro adagio.
Siempre el eco de su perfume
perdurará en mis latidos
mas esa fragancia hoy consume
mis sueños más pervertidos.
Mi alma la conoció
como un pétalo de cielo.
Un conjuro de mi vida hoy se apoderó
y carezco de consuelo.
Sentado en el banco del lamento,
sin restricción al llanto,
caen sus promesas de juramento,
cae su fe en los santos.
Ha fallecido el beso de su boca,
ya no es más que saliva sarcástica.
Hoy la sangre de su vida la despoja,
callando su conversación afablemente orgásmica.
Mi sangre, mis lágrimas y mi dolor
hoy el Seol se lleva
acariciándome sin ningún pudor
pensando que a mi corazón aun subleva.