JAE
Poeta asiduo al portal
Las botellas tuvieron
un sueño
cuando fueron bebidas.
Los cigarros desprendían
humo de
una esperanza valida.
El cuarto cobijaba el deseo
de la
vida que no veía lejanías.
Ahora no hay sueño y las
botellas han
quedado rotas o vacías.
Desapareció ese humo
bienaventurado
y se consumieron los cigarros.
La vida no pago el alquiler
y quedo
vagabunda y ya su nombre
al pronunciarlo
quedo tan lejano y olvidado.