cesar salamanca rodriguez
Poeta asiduo al portal
Esta fragancia que vive en mi mente,
esa que vence al pasado,
que te hace presente,
¡y urgente! que estés a mi lado.
esa que vence al pasado,
que te hace presente,
¡y urgente! que estés a mi lado.
Ese tu aroma, que me atrae tus besos,
que entumece mis labios,
y los haces presos.
que entumece mis labios,
y los haces presos.
Que insomnio traes contigo,
que de tanto pensarte,
no soporto me llames tu amigo.
que de tanto pensarte,
no soporto me llames tu amigo.
¿Por qué me siento vulnerable al mirarte?
que destruyes toda estampa masculina,
y solo incitas para amarte,
al sentirte femenina.
que destruyes toda estampa masculina,
y solo incitas para amarte,
al sentirte femenina.
Y ese pelo que acaricio,
tan negro y sedoso,
caer sobre la almohada, brillante y airoso,
haciendo que pierda mi juicio.
tan negro y sedoso,
caer sobre la almohada, brillante y airoso,
haciendo que pierda mi juicio.
¡Ojalá pudiera darte mi eterna despedida!
como los versos de Acuña
o amarte sin medida,
y eternamente, mi niña.
como los versos de Acuña
o amarte sin medida,
y eternamente, mi niña.
¡Que dicotomía tan imprecisa!
saber que te amo sin que te hable,
sin hablarme y que me ames,
y decir tu nombre Isa.
saber que te amo sin que te hable,
sin hablarme y que me ames,
y decir tu nombre Isa.
Esta fragancia que vive en mi cuerpo,
piel que de ella emana,
que toqué tersa y lozana,
y me hizo sentir ese verbo.
piel que de ella emana,
que toqué tersa y lozana,
y me hizo sentir ese verbo.
¡Qué imprecisión de pensamiento!
que sufro por amarte y no te dejo,
que me alegra este sufrimiento,
y aun si no me alejo.
que sufro por amarte y no te dejo,
que me alegra este sufrimiento,
y aun si no me alejo.
¡Tormenta de sentimientos!
¡huracanes de la desesperanza!
me siguen trayendo su rostro
¡huracanes de la desesperanza!
me siguen trayendo su rostro
¡Su olor por todos los vientos!
¡sus besos como añoranza!
la debilidad que muestro
¡sus besos como añoranza!
la debilidad que muestro
Fragancia de mi niña amada,
de mi recuerdo de mayo,
de esa mujer deseada ,
¡que duele! ¡qué la amo! ¡ pero no callo!
de mi recuerdo de mayo,
de esa mujer deseada ,
¡que duele! ¡qué la amo! ¡ pero no callo!
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