Oscar-Pineda
Poeta asiduo al portal
Un camino largo, tuve que recorrer
detrás de una inquieta golondrina
para que me llevara, a la esquina
donde vive, una apacible mujer.
La travesía, fue hasta el atardecer
entre malezas, llanuras, y colinas
empapado, por una tierna llovizna
aquella distancia, no me pudo vencer.
Yo recibí la fragancia, de una flor
cuando ya estaba cerquita de ella
era el intenso dulce, de su amor.
Que alumbraba, como una estrella
el camino para éste admirador
para que viera, a esa mujer bella.
detrás de una inquieta golondrina
para que me llevara, a la esquina
donde vive, una apacible mujer.
La travesía, fue hasta el atardecer
entre malezas, llanuras, y colinas
empapado, por una tierna llovizna
aquella distancia, no me pudo vencer.
Yo recibí la fragancia, de una flor
cuando ya estaba cerquita de ella
era el intenso dulce, de su amor.
Que alumbraba, como una estrella
el camino para éste admirador
para que viera, a esa mujer bella.