Aprendiz de Lunas
Poeta que considera el portal su segunda casa
Fragancias
Hoy esparzo mis semillas
al amor de estas tus tierras,
que bostecen en tu vientre
trescientas rosas morenas.
Una brillará en el alma
y al final se hará una estrella,
otras lucero y camino
de una eterna Primavera.
Que las aguas me acompañen
refrescando tu verbena,
con cien soles de justicia
y sus cien lunas serenas.
Dios le ponga ese suspiro
que da la naturaleza,
y tus venas sean raíces
en su música despierta.
La noche parece un brote
a la luz de este poema,
un abril que abre caminos
a colores sin fronteras.
Ricardo Martell
Última edición por un moderador:
::
::::
::.