OMAR INOFUENTE BELLIDO
Poeta fiel al portal
Del amor;
siempre buscamos fragmentos,
pequeñas porciones de calor,
caricias gastadas
y un poco de buen vino que beber.
siempre buscamos fragmentos,
pequeñas porciones de calor,
caricias gastadas
y un poco de buen vino que beber.
anduvimos identificados,
con recetas de recuerdo,
para que la vida no pierda su esencia,
ni la música su primera grabación
entre el silencio del ayer.
con recetas de recuerdo,
para que la vida no pierda su esencia,
ni la música su primera grabación
entre el silencio del ayer.
Hoy existe mucho ruido afuera
y la luna no ha perdido su tono gris,
quieta ya desde el viernes anterior,
ello me hace otro más de los tantos transeúntes.
y la luna no ha perdido su tono gris,
quieta ya desde el viernes anterior,
ello me hace otro más de los tantos transeúntes.
II
En fragmentos de ilusión el reloj se distrae,
y de espacios torrentes migramos,
ahuyentando los carteles luminosos,
para tocarnos, contagiarnos,
mirandonos como dos extraños conocidos.
y de espacios torrentes migramos,
ahuyentando los carteles luminosos,
para tocarnos, contagiarnos,
mirandonos como dos extraños conocidos.
Llegas tú junto a las luces opacas,
que me fotografiaban la nostalgia en invierno,
y ahora que tus pasos suaves averiguan
ese litoral desprendido,
la noche se perfora de júbilo y nos apacigua,
con sus estrellas suicidas que caen por el cristal de la ventana.
queriendo conocernos bajo su manto.
que me fotografiaban la nostalgia en invierno,
y ahora que tus pasos suaves averiguan
ese litoral desprendido,
la noche se perfora de júbilo y nos apacigua,
con sus estrellas suicidas que caen por el cristal de la ventana.
queriendo conocernos bajo su manto.
El aire se embruja.
y del amor hacemos jirones,
al mismo tiempo un estado de paz,
los besos apenas se rozan con las ganas de verte
y la habitación dibuja un ritual de besos en tus manos,
y mis labios marchan con sus armas,
por cada célula de tu silueta.
y del amor hacemos jirones,
al mismo tiempo un estado de paz,
los besos apenas se rozan con las ganas de verte
y la habitación dibuja un ritual de besos en tus manos,
y mis labios marchan con sus armas,
por cada célula de tu silueta.
El amor no destila tan pronto,
como mal pensábamos tu y yo.
y las palomas blancas nos envuelven,
nos mezclan como siempre,
ahogandonos entre risas ciegas de placer.
Todas las noches en fragmentos.
nos extraviamos por instantes,
mientras vamos forjando ese paraíso
y las palomas nos aprisionan para matarnos,
seducirnos y recostarnos en el suelo.
como mal pensábamos tu y yo.
y las palomas blancas nos envuelven,
nos mezclan como siempre,
ahogandonos entre risas ciegas de placer.
Todas las noches en fragmentos.
nos extraviamos por instantes,
mientras vamos forjando ese paraíso
y las palomas nos aprisionan para matarnos,
seducirnos y recostarnos en el suelo.
Sobre vuestras pieles,
la escarcha se enjuaga con el frio,
caprichosas también se asientan en el suelo,
desmoronándose como una mentira.
la escarcha se enjuaga con el frio,
caprichosas también se asientan en el suelo,
desmoronándose como una mentira.
En fragmentos desnudos,
nos volvemos a morir; como hoy,
como ayer y como siempre
nos volvemos a morir; como hoy,
como ayer y como siempre
En fragmentos
nos completamos a la mañana siguiente,
como piezas que aun se atrofian,
que batallan entre el amor y el deseo,
y el frio que susurra entre sollozos de canto,
por el trinar de las golondrinas.
nos completamos a la mañana siguiente,
como piezas que aun se atrofian,
que batallan entre el amor y el deseo,
y el frio que susurra entre sollozos de canto,
por el trinar de las golondrinas.
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