Samuel Akinin
Poeta recién llegado
Fragmentos
Sucede que pocas y muy raras veces
logramos entendemos el por qué
en algunas oportunidades hacemos
y otras, las más, rompemos
Como copa de cristal que cae
y multiplica su esencia en partes
Como collar de perlas, que suelto
se ve esparcido por el efecto
Como espejo roto en pedazos
dispersos en miles de retazos
a veces se encuentra la vida
a ratos, nos vamos tornando
Volver a construir lo que se ha roto
pretender, no haberse hecho daño
no mirar con la mente fija
o dejar que esto sea condena
es suponer a la vida como quimera
ilusa pretensión además de oscura
Para vivir, a veces, hay que morir
Cuando la supuesta felicidad
realizamos no es tal cual
el camino no era el propio
el destino no era el cierto
y de nuevo, el final era otro
Cuando se agota la esperanza
cuando se nos acaba la calma
cuando se nos rompe el alma
o cuando quiera que se quiera
entonces y no antes, debemos andar
afinar el ritmo de nuestro paso
olvidar los traumas vividos
y abrir de par en par las alas
para dejar los dolores dormidos
Volemos con la fuerza del amor
al encuentro de otro sueño por crecer
Soltemos el lastre que nos frena
y miremos desde las alturas
con la intención de renovarnos
en el pensamiento, en la acción
y por ende, para lograr la cura
que sin dudas merece el corazón
Samuel Akinin Levy
Sucede que pocas y muy raras veces
logramos entendemos el por qué
en algunas oportunidades hacemos
y otras, las más, rompemos
Como copa de cristal que cae
y multiplica su esencia en partes
Como collar de perlas, que suelto
se ve esparcido por el efecto
Como espejo roto en pedazos
dispersos en miles de retazos
a veces se encuentra la vida
a ratos, nos vamos tornando
Volver a construir lo que se ha roto
pretender, no haberse hecho daño
no mirar con la mente fija
o dejar que esto sea condena
es suponer a la vida como quimera
ilusa pretensión además de oscura
Para vivir, a veces, hay que morir
Cuando la supuesta felicidad
realizamos no es tal cual
el camino no era el propio
el destino no era el cierto
y de nuevo, el final era otro
Cuando se agota la esperanza
cuando se nos acaba la calma
cuando se nos rompe el alma
o cuando quiera que se quiera
entonces y no antes, debemos andar
afinar el ritmo de nuestro paso
olvidar los traumas vividos
y abrir de par en par las alas
para dejar los dolores dormidos
Volemos con la fuerza del amor
al encuentro de otro sueño por crecer
Soltemos el lastre que nos frena
y miremos desde las alturas
con la intención de renovarnos
en el pensamiento, en la acción
y por ende, para lograr la cura
que sin dudas merece el corazón
Samuel Akinin Levy