[center:0e1f2db905]De cabellos ilícitos, rubios y derechos,
coloreas mis visiones verisímiles.
Cuando Francia se ríe o sonríe
por la inmensa torre de esperanzas etéreas
¡el resto del mundo simplemente desmaya...!
Apareces de niña ideal
vestida de perfumes gloriosos.
Tu corazón romántico incesante
es caminado por mis pasos invisibles
y sensibles como pasos en París.
Amenazas con tu figura altiva,
una figura sublimemente ingenua.
Ya quisiera que de mí supieras
o de lejos tú me vieras.
Yo un día me encanté sin prevenir,
de ti y sin aguardar castigo,
¡pero tú no harías eso conmigo...!
Si estos versos se encuentran con tu grandeza
espero que te agraden y en tu cajón los guardes...
Adjunto al poema como última cosa
te invito un halago gentil y en mi nombre.
¿Tú podrías ordenar que me cautiven
para la eternidad dentro de tus límites?[/center:0e1f2db905]
coloreas mis visiones verisímiles.
Cuando Francia se ríe o sonríe
por la inmensa torre de esperanzas etéreas
¡el resto del mundo simplemente desmaya...!
Apareces de niña ideal
vestida de perfumes gloriosos.
Tu corazón romántico incesante
es caminado por mis pasos invisibles
y sensibles como pasos en París.
Amenazas con tu figura altiva,
una figura sublimemente ingenua.
Ya quisiera que de mí supieras
o de lejos tú me vieras.
Yo un día me encanté sin prevenir,
de ti y sin aguardar castigo,
¡pero tú no harías eso conmigo...!
Si estos versos se encuentran con tu grandeza
espero que te agraden y en tu cajón los guardes...
Adjunto al poema como última cosa
te invito un halago gentil y en mi nombre.
¿Tú podrías ordenar que me cautiven
para la eternidad dentro de tus límites?[/center:0e1f2db905]