Es buena tu frase, Paco, pero hay casos y casos. Creo que cualquiera que sea el engaño no tiene sentido porque nada oculto hay bajo el sol. Es mejor la verdad por difícil que sea confesar, pero es un gran alivio y descanso para el alma.
Cuando se acaba el amor no es bueno ocultarlo e irse detrás de otro/a y peor hacer como si nada pasara. Hablar con la verdad , siempre será sano, mucho más que acudir al engaño.
Gran gusto verte de regreso, Paco. Un abrazo amigo.