FORJADOR
Poeta recién llegado
Cuando mi madre se presentó ante mi, años después de haber enviudado de mi padre, quería mi aprobación para unírse en matrimonio con otra persona; recuerdo que solo le díje trístemente:
"No puedo revivír una vída, ni destruír otra".
palabras que fuéron tomadas como un si.
"No puedo revivír una vída, ni destruír otra".
palabras que fuéron tomadas como un si.