Pavel Eduren
Poeta fiel al portal
Conoce bien a tu suegra,
más que a tu misma novia,
porque esta última podría
parecerse mucho a ella
en tiempos venideros.
Convencer a una mujer
que no fuiste tú.
Es la cosa más díficil del mundo.
Dices adiós,
yo hasta luego.
No hay mujer, ni hombre, ni palabra, ni obra perfecta
para que el amor se vea tentado a ser definido
en alguna de ellas.
A veces la vida no arrebata mas cosas que la muerte.
Uno aprende al final
en el último respiro
en el cansado aliento:
a morir.
La muerte es tan buena, pero tan buena,
que nadie vuelve.
(eso decía mi abuela)
más que a tu misma novia,
porque esta última podría
parecerse mucho a ella
en tiempos venideros.
Convencer a una mujer
que no fuiste tú.
Es la cosa más díficil del mundo.
Dices adiós,
yo hasta luego.
No hay mujer, ni hombre, ni palabra, ni obra perfecta
para que el amor se vea tentado a ser definido
en alguna de ellas.
A veces la vida no arrebata mas cosas que la muerte.
Uno aprende al final
en el último respiro
en el cansado aliento:
a morir.
La muerte es tan buena, pero tan buena,
que nadie vuelve.
(eso decía mi abuela)
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