…los restos de nieve
en un fondo de montaña.
Un pedazo de cielo que aún arde.
Una ladera de árboles enfilados
hacia una ruta de escape.
Abanicos con rayos de sol tardío
que se abren paso entre sombras y arbustos
y dibujan escenarios perdidos.
Una brisa que no alcanza
a ser lo medianamente tibia
como aquella que tanto agradecías.
El camino de piedra suelta
que a un costado el estero lava.
El recital de aves que anidan
entre aromas de pino y lavanda.
El prado que se deja acariciar
por rocíos de lágrimas diamantadas.
Y el lago que es el espejo
donde todo armoniosamente confluye
excepto tu reflejo en la orilla.
Aún dejo tu costado libre.
Aún se asoma la cabeza del clavo
en la última tabla curvada del muelle
que suma y suma grietas
entre ocasos perfectos
que sin ti son inacabados..
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