jesus perez romero
Poeta recién llegado

Frío como tu adiós, el café duerme
en el fondo de una taza manchada
de carmín, soñando con el cálido
beso de tus labios rojos, posado
en su boca muda por los recuerdos
que quedaron ocultos sobre
un mantel,
con rosas rojas bordadas con hilo
de seda
sobre un fondo blanco y azul,
donde un trozo de pan tostado
me habla
del profundo vacío de tu ausencia...
En el baño, la toalla
que tantas veces
acaricio la extrema suavidad
de tu piel me trae envuelta
entre la humedad y el silencio
el olor a canela
que a borbotones brotaban
de tus pechos y se ahogaban
sobre el cristal empañado
de un espejo
donde a grandes trazos dibujaba
tu nombre dentro de un corazón
partido en dos mitades
que poco apoco
se borraba en la distancia
infinita del olvido...