P
Paloma Martin
Invitado
Cuando te conocí
me aferré a vos.
Escalé por tus pestañas,
para llegar hasta el
cristal de tus ojos claros
y descubrí en el reflejo,
que de mi mirada dabas,
que estaba enamorada.
Cuando pude tenerte
cerca
como para asomarme
a tu boca.
Mi boca
te dejó
atado a mi alma
con el lazo de seda,
de los besos
que te he dado.
De ahi en más
dejé de ser extranjera
en todas partes,
pues hallé el pais
donde me queria quedar.
Allí donde
se extiende tu pecho
y comienza
el limite de tu
abrazo.
Me volvi contrabandista
de tu territorio
y me llevé sin permiso,
de tus caricias,
todo el repertorio.
En la vida
a mí
las fronteras,
me han dejado
del lado
de los adioses
y de las esperas.
En vos hallé
la embajada,
donde puedo
quedarme
para siempre,
con pasaporte
de enamorada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
me aferré a vos.
Escalé por tus pestañas,
para llegar hasta el
cristal de tus ojos claros
y descubrí en el reflejo,
que de mi mirada dabas,
que estaba enamorada.
Cuando pude tenerte
cerca
como para asomarme
a tu boca.
Mi boca
te dejó
atado a mi alma
con el lazo de seda,
de los besos
que te he dado.
De ahi en más
dejé de ser extranjera
en todas partes,
pues hallé el pais
donde me queria quedar.
Allí donde
se extiende tu pecho
y comienza
el limite de tu
abrazo.
Me volvi contrabandista
de tu territorio
y me llevé sin permiso,
de tus caricias,
todo el repertorio.
En la vida
a mí
las fronteras,
me han dejado
del lado
de los adioses
y de las esperas.
En vos hallé
la embajada,
donde puedo
quedarme
para siempre,
con pasaporte
de enamorada.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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