En lírico cendal, tu alma va vestida,
y taladran mis ojos, tu transparente enagua.
Muero, caigo, zucumbo, ante quemante fragua,
El fuego de tu amor, que me incinera en vida.
y taladran mis ojos, tu transparente enagua.
Muero, caigo, zucumbo, ante quemante fragua,
El fuego de tu amor, que me incinera en vida.
La fruta de tus labios, grana derretida,
cálida obsesión, que me atrapa y me quema.
Amarte y perder todo, olvidarte,¡ oh dilema !,
cómo duele el sabor... de la fruta prohibida.
cálida obsesión, que me atrapa y me quema.
Amarte y perder todo, olvidarte,¡ oh dilema !,
cómo duele el sabor... de la fruta prohibida.
Marino fabianesi