Nuestros cuerpos se estremecían en fulgor...
A un ritmo enérgico, hacíamos el amor.
El roce suave de tus labios acariciaba mi piel,
Y, tus ojos lucientes me llenavan de fe.
En un momento... en un segundo,
Mi cuerpo estalló... ¡estalló!
El líquido de vida entro en tu cuerpo
Y, milagrosamente, se creó el fruto de nuestro amor.
A un ritmo enérgico, hacíamos el amor.
El roce suave de tus labios acariciaba mi piel,
Y, tus ojos lucientes me llenavan de fe.
En un momento... en un segundo,
Mi cuerpo estalló... ¡estalló!
El líquido de vida entro en tu cuerpo
Y, milagrosamente, se creó el fruto de nuestro amor.